Acompañamiento de principio a fin, la clave del outsourcing TI en 2022

En el ámbito de las tecnologías de la información, la eficiencia y productividad del profesional externo desde el minuto uno, dependen en gran medida de un proceso de acompañamiento, que parte por lograr una sólida comprensión del requerimiento, apoyar la incorporación fluida al equipo en el que se va a desempeñar y realizar un seguimiento continuo para abordar los desafíos y gestionar las situaciones propias del proyecto.

Uno de los beneficios del outsourcing es cubrir las necesidades de un nuevo servicio o proyecto tecnológico, sin tener que ampliar de forma permanente la dotación de profesionales en desarrollo de software, junto con obtener el expertise de talentos con el dominio necesario del stack tecnológico para los desafíos que se presentan.

El outsourcing es una solución que partió impulsada por la búsqueda de un ahorro de costos y con el tiempo ha sumado otros factores, como enfrentar la demanda elástica de los proyectos de desarrollo de software sin aumentar el headcount, pero principalmente la necesidad creciente de innovación tecnológica y las mejoras en velocidad y calidad en la creación de productos digitales.

Contar con el stack tecnológico, es decir, reunir los perfiles con las competencias técnicas como full stack, front end, back end, Líder Técnico, Scrum Master, QA (Aseguramiento de la Calidad), BA (Analista de Negocios), entre otros roles, implica reclutar, seleccionar y preparar a las personas con las herramientas necesarias para diseñar y construir el software en las tecnologías que demanda la solución. Además, tanto en proyectos que parten de cero, como en los que ya están en progreso, implica alinear al equipo en torno a las metodologías de desarrollo de software ágiles o tradicionales, que permitan continuar con un avance sostenido en los plazos comprometidos.

¿Qué esperar de un partner de outsourcing TI?

En el pasado se aconsejaba a las empresas que optimizaran sus carteras de outsourcing tecnológico confiando en socios grandes, de larga trayectoria en la industria, limitando la competencia de nuevos proveedores y por lo mismo, pagando altos precios por los recursos especializados, en una experiencia fragmentada para la empresa y el colaborador, sobre el que pesaba la responsabilidad de lograr la satisfacción del cliente.

Aunque este enfoque de subcontratación se diseñó para garantizar economías de escala y aumentar la eficiencia, las empresas también esperaban que sus socios de subcontratación inyectaran nuevas capacidades técnicas, que les transfirieran conocimiento e innovación, algo no es exclusivo de las grandes corporaciones y hoy en día, pueden encontrar en empresas de desarrollo de software más pequeñas y ágiles, que no son indiferentes a las expectativas del cliente sobre su servicio.

El outsourcing TI después de la pandemia

La pandemia ha dejado una estela de transformaciones en la forma como se gestiona el talento interna y externamente, flexibilizando cada vez más los estilos de trabajo y poniendo en el centro la experiencia al cliente y al colaborador. Es así como cobra relevancia un modelo de outsourcing basado en el acompañamiento de principio a fin, donde la comunicación constante con el cliente, la claridad en torno al proyecto y sus requerimientos, así como la atención a las necesidades del colaborador y el respaldo técnico de un equipo experimentado, son claves en lograr valor en las diferentes etapas del proyecto.

La experiencia para el cliente en un entorno acelerado de cambios y con el desafío de adaptarse rápidamente, implica una comprensión amplia del negocio y el proyecto, en aspectos que impactan posteriormente en la selección adecuada de talentos, así como en la complejidad y tiempos de reclutamiento:

  • Entender si es un proyecto que parte de cero o que ya está en una fase avanzada.
  • Conocer el nivel de madurez en cuanto a metodologías de desarrollo ágil.
  • Establecer características y valores relevantes de afinidad cultural.
  • Especificar perfiles, seniority y stack tecnológico necesarios.

Hoy el teletrabajo permite conformar equipos de mayor diversidad. Las nuevas generaciones que ingresan a sus primeros trabajos en tecnología están combinando poderes con los desarrolladores experimentados, en la composición de las células o equipos donde las metodologías ágiles son el lenguaje común. El mercado está recibiendo los primeros egresados de programas 100% virtuales, por lo que existe un desafío adicional de fomentar la autogestión, la comunicación fluida, la confianza y feedback permanente para mantener un vínculo y un sentido de pertenencia con la empresa y una orientación clara en el cumplimiento de los objetivos del cliente.

La clave: acompañamiento de principio a fin del proyecto

En el ámbito de las tecnologías de la información, la eficiencia y productividad del profesional externo desde el minuto uno, dependen en gran medida de un proceso de acompañamiento, que parte por lograr una sólida comprensión del requerimiento, apoyar la incorporación fluida al equipo en el que se va a desempeñar y realizar un seguimiento continuo para abordar los desafíos y gestionar las situaciones propias del proyecto.

Los tres primeros meses son decisivos en cualquier proyecto, son el acelerador hacia un producto exitoso si se logra consolidar el equipo de desarrollo y funciona de forma fluida, bien sea en metodologías ágiles o tradicionales. Son diversas las razones por las que un proyecto puede despegar bien en su inicio, pero también conocidas las causas por las que puede fracasar, como por ejemplo, una selección de profesionales que no tiene en cuenta las características culturales del cliente y de la célula, falta de feedback entre el cliente y la empresa de outsourcing TI para superar posibles brechas o limitaciones del proyecto, un onboarding demasiado acelerado en el que el profesional externo se ve bajo demasiada presión del cliente o debe enfrentar solo las dificultades operativas de integrarse a su nuevo equipo de trabajo.

Para lograr los mejores resultados con el personal externo, sea una célula de desarrollo externa en su totalidad o mixta con personal del cliente, hay que dar especial atención a las condiciones de bienestar y el vínculo de confianza que permite a la persona aportar valor desde su rol.

La milla extra

Independientemente de la experiencia de cada uno de los profesionales, los procesos de capacitación y apoyo colaborativo en la resolución, aprendizaje o reforzamiento de aspectos técnicos, favorecen la motivación del colaborador, al que le es más sencillo comprometerse, abordar la presión y facilita la entrega constante de valor al proyecto y al cliente, esa esperada milla extra.
Cada empresa y cada proyecto es diferente, necesitan una sólida comprensión de las necesidades y un acompañamiento para partir con el pie derecho y sostener la eficiencia y el valor que aporta cada persona a lo largo del proyecto. El feedback periódico con el cliente y con el profesional, permite llevar el pulso del proyecto y apoyar en la resolución de bloqueos que puedan surgir sobre la marcha.

42LABS cuenta con una metodología de trabajo en torno al Equipo TI basada en el acompañamiento al cliente y al colaborador.

Conoce aquí nuestro servicio o agenda una reunión para conocer las necesidades o tu idea de negocio, nos encantaría apoyarte.

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